martes, 17 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 17




¡Más relatos, muchachos, esto es plotober, arrr!

Y la premisa de hoy es...


TE HAN SELECCIONADO PARA UN PROGRAMA DE BUSCAR PAREJA. TIENES QUE CONTÁRSELO A TU NOVIO




Un caluroso día de verano. Ana, estudiante de tercer año de Derecho, estaba en su cuarto, leyendo un libro, mientras desde la cocina llegaba un rico aroma. Ana miró el registro de llamadas de su móvil, se armó de valor y se dirigió a la cocina. Ahí estaba Máximo, su novio, haciendo el sofrito para la comida de hoy. "Que sea lo que Dios quiera", pensó Ana. Tragó saliva, y comenzó a hablar.

–Oye, cari. ¿Te puedo contar una cosa?.

–Claro, chiqui. Dime. ¿Qué pasa?.

–Es que... ¿sabes ese programa de la tele, el que presenta ese tío tan majo?

–Ah, ya. El de las citas. Sí, ¿qué pasa con él?

–Bueno, pues... Esta mañana llamaron y pensé que era el médico, pero resulta que eran de ese programa y... me han seleccionado.

Máximo se quedó en silencio, mirando a Ana. Ana tragó aún más saliva.

–La culpa es mía... Les envié una carta hace tres meses, antes de conocerte, para ver si entraba... Pensé que nunca la leerían... Ya les he dicho que tengo novio, que no podía ir, pero ellos ya tenían el programa preparado y no se podía cancelar... 

Máximo todavía la miraba.

–Máximo, yo... Lo siento...

–No pasa nada, chiqui. Está bien.

Se lo estaba tomando con mucha calma. Como siempre.

–Pero vamos a ver, Máximo. ¿Qué es lo que te pasa?

–¿Ein?

–¡Ni "ein" ni niño muerto! ¡Te digo que me han seleccionado para un programa de citas, y tú tan tranquilo, que no pasa nada! ¿Y si viene un chico guapísimo y te dejo por él? ¿Eh? 

–Sé que eso no pasará.

–¿Ah, no? ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?

–Porque lo sé. Eso solo pasa en las películas. Al menos, eso creo yo.

Silencio.

–Nunca te enfadas.

–¿Ein?

–¡Que nunca te enfadas! ¡Nunca discutes! ¡Cuando me pongo a hablar contigo, en cuanto notas que la conversación se va a ir de madre, te escondes, no luchas por lo que quieres! ¡Como ayer, quería un libro y simplemente dijiste "Pero chiqui, que tienes muchos", y luego te contesté, y después, como siempre, callaste, porque sabías que íbamos a discutir! ¡Podrías haberte enfadado un poco! ¡Nunca lo haces! ¡Nunca luchas por lo que quieres!

Máximo la miraba en silencio, con cara apesadumbrada. Ana se calló y se acercó a él, acariciando su espalda.

–Mira... Sé que en la oficina te pasa igual. Con tal de no discutir, dejas que hagan lo que quieran. Y a veces, te hacen daño.

La sartén seguía chispeando.

–Deberías imponerte. Cuando creas conveniente. Luchar por lo que quieres. Y que no te hagan sentir mal. 

–Pero es que no me gusta discutir.

–Ya. Y en cierto sentido, eso me gusta. Pero... por desgracia, o comes o te comen.

La sartén seguía chispeando.

–De verdad que no quiero ir, Máximo. ¿Qué puedo hacer?.

Máximo miró el calendario.

–¿Cuándo es el programa?

–El lunes que viene.

Máximo pensó.

–¿Te apetecen unas vacaciones de dos semanas?

Ana le miró.

–¿Vacaciones? Pero, ¿cómo...?

–En la oficina aún no las he cogido. Y como tú tienes todavía vacaciones de verano, no pasaría nada. ¿A dónde te apetece ir?

Ana seguía sorprendida. Respondió, casi titubeando:

–¿Yo? Pues... A Nueva York. ¿Y a ti?

–No está mal.

–Máximo...

–No, oye, que a mí me mola Nueva York. Aunque... No sé... También me gustaría ir a Australia.

Se quedaron en silencio, Ana apoyando su cabeza en el hombro de Máximo.

Máximo dijo:

 –¿Y si lo resolvemos a piedra, papel, tijera?.

Ana le miró sorprendida, y sonrió. 

–Venga. No te quejes si te machaco.


lunes, 16 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 16



Aún queda un poco de octubre, gente. Y eso significa, más plotober

¿Cuál es la premisa de hoy?



UNA PISTOLA DE JUGUETE, UNA NARIZ DE PAYASO Y UNA BOLSA DE PEDORRETAS



La bolsa de pedorretas estaba acorralada. La nariz de payaso la apuntaba con la pistola de juguete que lanzaba dardos punzantes. El cielo estaba oscuro, a punto de iniciarse una tormenta. 

–No debiste traicionarnos, bolsa –dijo la nariz  de payaso.

–¿Por qué lo hiciste? Pensé... ¡que eras uno de los nuestros! ¡Un camarada! –gritó la pistola de juguete.

La bolsa de pedorretas no dijo nada, ni varió su expresión seria, fría. Todo esto le daba igual. Vivir, morir, traicionar a tus compañeros... Qué más daba todo eso. Era un juego. 

–Adiós –y la nariz de payaso disparó. 

Un dardo fue lanzado a toda velocidad hacia la bolsa de pedorretas, que no hizo ni un movimiento para esquivarlo. El objeto punzante impactó y la bolsa explotó, en un sonoro y melancólico pedo. 


domingo, 15 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 15




Vamos allá.
Hoy toca escribir sobre...



TE HAS ENAMORADO DE UN COLECCIONISTA DE CÓMICS. EN LA PRIMERA VEZ EN SU CASA DERRAMAS SOPA POR ENCIMA DE SU COLECCIÓN



Rodrigo asistió a la feria de cómic, como todos los años. Aunque sabía perfectamente que, como todos los años, iría solo, y que, como todos los años, sería una experiencia que le resultaría anodina en exceso, se dirigió, usando el metro, hacia el palacio de ferias de su ciudad, donde se celebraba el evento. Como todos los años.

Mientras miraba los diversos establecimientos de tiendas y editoriales, suspiró. Quizá ya no estaba hecho para las viñetas. Hace largo tiempo que no encontraba un cómic que le gustase de verdad. Era algo que le desesperaba. Igual que ir a la feria de cómic. 

Entonces, una chica se le acercó a él y le dijo que si le pasaba algo. Era una chica muy maja, se veía en la cara que quería ayudar. Rodrigo le respondió que no, que estaba bien, pero ella no se lo creyó y empezó a hablar con él. Al principio Rodrigo se sentía un poco molesto, aunque la chica hacía todo eso con la mejor intención del mundo. Después, la molestia se convirtió en alegría y de la alegría se pasó a la dicha. Rodrigo no creía en los cuentos de hadas (ni yo tampoco, si les soy sinceros) pero sintió un amor de los que solo se leen en esos cuentos. Y la chica también. Fue visto y no visto. Increíble. 

La chica se llamaba Rosa, y vivía muy cerca de la casa de Rodrigo. Empezaron a quedar, algunas veces en el parque, otras en la tienda de cómics, y en el piso de uno de los dos. Rodrigo visitó por primera vez la casa de Rosa hace ya dos días. Entró con mucha educación (aunque no había nadie más), y ya dentro, Rosa le enseñó su colección de cómics de gran valor, jugaron juntos a las videoconsolas, leyeron un poco, vieron la tele, echaron una partida de rol, y etc. En el momento de la cena, mientras estaban tomando en el salón un gazpacho, sin querer, Rodrigo derramó un poco sobre un cómic de Rosa. Una primera edición antiquísima, que ella le había enseñado. 

Rodrigo se temía lo peor. Quizá Rosa le mataría ahí mismo, con un tenedor oxidado. Quizá le dejaría por un jugador de fútbol. Quizá se transformaría en un alienígena y le devoraría el cerebro. Pero nada de eso sucedió. Rosa se quedó en el sitio, paralizada, su piel se volvió más clara de lo habitual, y se cayó al suelo. Rodrigo se acercó alarmado, e intentó despertarla sin resultado. Llamó a los servicios de emergencia, que llegaron rápidamente y se la llevaron al hospital. Al parecer, había sufrido un ataque al corazón. Sobrevivió, por suerte, y pese al amor que sentía por ese cómic, le perdonó a Rodrigo (ella lo consideró un accidente).

Aún así, tras ese suceso, Rodrigo no volvió a visitar nunca más la feria de cómics. Ni siquiera a leer uno. 


sábado, 14 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 14





Venga, vamos al lío.

Y hoy toca escribir de...


UNA ISLA DESIERTA Y PARECE QUE HAY ALGUIEN MÁS



Clara despertó al sentir algo húmedo tocando sus pies. Se levantó perezosamente, tocando algo granuloso y caliente. Se oía un ruido, como si algo se acercara y alejase. Cuando se irguió, vio su alrededor.

Estaba sola en una isla. 

Una isla con una enorme playa que parecía perderse en el horizonte y no tener fin. Una frondosa selva se hallaba frente a ella; una selva de la que provenían ruidos misteriosos. Clara comenzó a ponerse nerviosa y corrió por la playa, en busca de algún signo de civilización. Corrió y corrió durante lo que a ella le parecieron eones, pero el cansancio hizo presa en ella y tuvo que parar bajo una palmera solitaria. Jadeando, se tumbó. Su mente intentó recordar todo lo que había pasado, pero solo pudo vislumbrar pequeños retazos de lo acaecido.

Unos gritos. Llamas saliendo de un habitáculo. La gente corriendo por todas partes. Sus padres alejándose de ella. Un movimiento brusco, y luego...

Dejó de recordar por el insufrible dolor y notó que las lágrimas recorrían su rostro. Pensó que no volvería a ver a nadie, a sus amigos, a sus padres. Que se quedaría sola en este pedazo de tierra, y que seguramente moriría, presa de algún animal salvaje, o de las enfermedades tropicales, o simplemente, de vieja. Sola.

Su estómago interrumpió su pena con un enorme rugido. Se levantó y decidió adentrarse en la isla.

La selva se iba haciendo cada vez más espesa hasta que llegó a un claro, con ríos de agua cristalina. En ellos, unos antílopes y jabalíes bebían el líquido, sin que la presencia de Clara les importunase. Buscando en los árboles de los alrededores, pudo conseguir algo de fruta con la que calmar su estómago. Pero este era muy exigente, y pasadas unas pocas horas, volvió a rugir con mayor fuerza. 

Clara continuó su periplo. De pronto, oyó un estruendo, como si algo se hubiera caído, o si la Tierra se partiera en dos. Se acercó a la fuente del ruido, y encontró a un elefante que yacía en el suelo. 

Clara lo miró atentamente. Los ojos del elefante, vidriosos, casi humanos, la observaban fijamente. Su costado subía y bajaba lentamente,  y de la trompa salía un sonido angustioso. 

Clara se quedó contemplando al elefante durante unos minutos. Entonces, giró sobre sí misma y se alejó del lugar, volviendo por donde había venido. Pasado un tiempo, volvió con un palo acabado en punta.

Se acercó al animal y se dispuso a palpar el cuerpo del elefante, con sumo cuidado para que no se pusiera más nervioso. La mano recorría el arrugado cuerpo del enorme ser hasta que paró en una zona. Clara notaba un débil ruido. Un ir y venir.

Alzó la lanza y miró al elefante. La chica empezó a temblar. Notaba en su espalda el peso de cada segundo. Mares de sudor la recorrían. El corazón provocaba enormes seísmos en su cuerpo. Y los segundos seguían pesando más y más.

Y cuando el Sol daba sus últimos coletazos de luz, se escuchó un grito que recorrió toda la isla, asustando a todos los animales.



La noche cayó y Clara estaba llena. Había hecho una hoguera con la que asó un poco de la carne del enorme animal. Pensaba en cómo conservar todo eso. También en evitar atraer a depredadores con el olor, aunque, bien pensado, si había pasado tanto tiempo y no hubo rastro de ellos, poco había que temer. Pero por si acaso.

Clara miraba la cabeza del elefante. El animal más grande del mundo. Siempre soñó con ver uno cara a cara, maravillarse ante su magnificencia, su imponencia. Nunca supuso que podían ser tan frágiles. Como ella. 

Se recostó, y miró sus manos. Las había lavado lo mejor posible, pero aún quedaban pequeños rastros de sangre. Las acercó a su nariz y las olió. El aroma del hierro seguía ahí, con la misma intensidad.

Al final no iba a estar tan sola. 






viernes, 13 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 13





Venga, vamos allá. La premisa de hoy es...

LO SIENTO, TENEMOS QUE HABLAR



–Señor Esteban, siento interrumpirle, pero tenemos que hablar.

–Usted dirá.

–Verá, quisiera comunicarle mi disgusto para con su actitud en el trabajo.

–Entiendo.

–Creo que cuando empezó a trabajar en esta empresa, dio su aprobación a las normas de convivencia. ¿Me equivoco?

–No, señor. 

–Bien. Entonces, explíqueme por qué mató al señor Matías delante de todo el mundo, cortó su cabeza y la puso como florero en su mesa.

–Con todo el respeto, pero el muy desgraciado nunca me daba los buenos días. No sé por qué razón.

–Quizá porque le levantó la novia justo antes de que diera el "sí quiero". Delante de cien personas. Por favor, Esteban...

–Cierto, pero lo pasado pasado es. Además, le ahorré un favor, porque no hay quien aguante a esa chica.

–Basta, no entremos en esos detalles. 

–Perdone señor.

–Le pondré una advertencia. Ya sabe que con tres de ellas, está despedido, ¿no?. Así que no vuelva a hacer eso, ni en esta empresa, ni en ningún otro sitio. Y haga el favor de quitar esas flores de plástico y colocar unas de verdad en la cabeza del señor Matías. Al menos, que se vea un poco de elegancia en nuestros empleados. 

–Sí, señor.


jueves, 12 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 12




Un nuevo día, un nuevo relato para el plotober. Y este versa sobre...


RECIBES POR ERROR UN CORREO ELÉCTRONICO DE WIKILEAKS


Diego, a pesar de haber nacido en la generación de la informática, no se había hecho aún a los ordenadores. Esos aparatos cuadrados, con enormes torres, y que incluso algunos de ellos podían doblarse, le producían un enorme desinterés. Para él, el acto de escribir se llevaba a cabo usando papel, lápiz o bolígrafo, no pulsando las teclas de esas máquinas. Las noticias las buscaba no en Internet, sino con los periódicos que su buen amigo el tendero le proporcionaba siempre con puntualidad. Si tenía que comprar algo, lo hacía en las tiendas de su ciudad, y si no estaba disponible, o bien esperaba a que los establecimientos recibieran el producto que buscaba, o pedía a su padre, mucho más curtido que él en el uso de las computadoras y que Diego consideraba un adicto a esos cacharros, que se lo adquiriese por medio del comercio digital. 

No es casual que para sus compañeros de clase Diego fuera un extraño, o mejor dicho, el símbolo de una época que ellos veían muy lejana. Como si fuera un esqueleto de dinosaurio expuesto en un museo. 

Su madre decidió apuntarle a clases de informática, pese a las reticencias de Diego, pensando que así su hijo conseguiría tener más posibilidades en el mundo laboral. Al final nuestro amigo acabó aceptando dichas clases no tanto como un castigo sino como algo un poco molesto, sí, pero de lo que se podría sacar algo en claro.

Hoy iban a aprender a usar el correo electrónico. La profesora les explicó cómo hacerse una cuenta, los distintos tipos de mensajes, y la administración de su bandeja de entrada. No fue algo tan difícil para Diego. Pulsar unas teclas. Mirar bien. Y fuera.

Entonces, justo cuando configuró su cuenta, vio llegar una misiva. Su primer correo. Un poco sorprendido, decidió ver quién lo había enviado.

El remitente era Wikileaks

Wikileaks. La organización que había destapado un montón de noticias que nadie debería saber. Noticias que escandalizaron al planeta. Cuyo fundador llevaba años ha en una embajada sin poder salir. 

Y le han enviado un correo a él.

Un montón de pensamientos cruzaron su mente. La policía le detiene y encarcela de por vida. Puede que unos agentes especiales lo secuestren y no vuelva a ver nunca a su familia. O también podría saber algo que haya pasado y deba contar por el bien común. Podría convertirse en un héroe, en alguien que luche por lo que es justo.

Entonces, le dio a abrir. Pudo ver el siguiente mensaje:

"Prácticas remuneradas en la sede de Wikileaks. Aprende con los mejores profesionales a destapar los asuntos más sucios y que no quieren que sepa nadie".

"Malditos ordenadores", pensó Diego.




miércoles, 11 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 11

Piensa, piensa con esa masa cárnica que Dios te dio por cerebro...


Continuamos, continuons, con el Plotober. ¿Qué premisa toca hoy?. Veamos...


UN MOMENTO, ESTAS BRAGAS NO SON MÍAS



Sandra volvió a casa con la compra recién hecha. La comida, el jabón, y unas bragas. No estaban dentro de la la lista, pero le habían tentado. Qué se le va a hacer. No somos de piedra. 

Nada más entrar en el recibidor, vio la misma premisa de todos los días: Luis en el sofá, leyendo un libro de a saber qué, y Ana durmiendo, en una postura contraria a cualquier signo de raciocinio anatómico, y ortopédico, en la cama. Compartir piso, ¡qué feliz idea!. Pero bueno. Ella lo aceptaba porque sabía que alquilar un estudio para ella sola excedía de su presupuesto, y, pensándolo bien, no eran tan malos compañeros. Un poco vagos, sí, pero oye, cuando Sandra necesitaba ayuda ellos le echaban un cable. Ah, y cocinan que se mea uno de gusto. No obstante, lo mejor era que paliaban eso que llamamos soledad. 

Sandra entró en la cocina y dejó la comida y el jabón. Luego se fue disparada a su habitación y abrió la bolsa con sus bragas. Cuando las sacó del envoltorio, y las extendió, dio un respingo y sus ojos se pusieron como platos. 

Esas bragas que ahora sujetaban sus manos eran tan grandes como la envergadura de sus brazos.

Las bragas de un coloso.

Fue con una cara pálida al salón, para enseñárselas a Luis. Luis levantó la vista, y observó esas gigantescas bragas. La cara que se le quedó era digna de enmarcar en una foto.

–¿Qué cojones...?

–No lo sé, compré unas bragas en la tienda de al lado, y cuando las voy a abrir, pues... Mira.

Ana se levantó debido al ruido y caminó hacia el salón a ver qué pasaba.

–A ver, ¿qué conio pasa aquí...? ¡HOSTIA PUTA JAMELGA!. ¿Pero y eso qué es, chiquilla?

–Pues lo que le he dicho a Luis, que me compré unas bragas y cuando las voy a sacar, mira lo que me encuentro.

Ana se empezó a reír mientras la cara de Sandra se ponía colorada. Luis pidió calma, y puso su dedo en el mentón. Como siempre hacía para pensar en una solución.

–Pues devuélvelas. Ya está. 

–"Política de empresa: no aceptamos devoluciones de ropa interior, ni de cosméticos." –Leyó Sandra en el ticket de compra –. Joder. Pues al final me las voy a quedar.

–Bueno, piensa que así tendrás un trapo más, que siempre viene bien –dijo Ana. Luego, miró hacia la ventana, y como quien no quiere la cosa, preguntó–: ¿Te dice en el ticket algo sobre el que compró esas bragas?.

–No, no pone ningún dato. Me da pena el que las comprara, ha gastado más que yo. Vaya cambiazo. ¿No se podrían haber dado cuenta?.

–¿Hoy, que es día de rebajas, y encima en esa tienda de ropa tan famosa? –Le respondió Luis–. Pides demasiado.

Sandra suspiró. Le gustaban las bragas que se compró. Y el que las tenga tampoco puede contactar con ella. Diablos.

Los tres se quedaron mirando la enorme ropa en silencio.

–¿Quién gastaría unas bragas tan grandes? –dijo Ana. 

A la mañana siguiente, en el periódico de la ciudad, Sandra leyó que la elefanta Lucy, la estrella del zoo, no pudo pintar como todos los miércoles porque las nuevas bragas que le habían pedido sus cuidadores, unas bragas de la misma talla y marca que las que tenía Sandra en la cocina, y que Lucy usa como si fueran un pincel, se habían extraviado.









martes, 10 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 10



Prosigamos con Plotober, peña. La premisa de hoy, día 10, es...

TE HAN PILLADO EN EL AEROPUERTO CARGANDO DROGA, PERO TIENES UNA OPORTUNIDAD DE ESCAPAR.


Odio los aviones. Sé que son la hostia. Sé que son importantísimos para la humanidad. Sé que la mayoría de cosas que pido me llegan por avión. Pero también sé que el miedo, el mareo, y todas esas mierdas que me suceden cuando voy en uno de esos bichos no me las quita ni Dios. Ni con cien pastillas de Diazepam. Lo único bueno es cuando el vuelo se acaba. Aleluya. Por fin puedo pisar tierra firme. Gracias, mil millones de gracias. 

Bueno, llegamos a la parte más divertida. Esperar el equipaje. Nótese el sarcasmo. Ñia, ñia. Ahí viene mi maleta. Pequeña, pero fiable. Bueno, vayámonos de aquí cagando le...

Oh, genial. Control policial. En fin, acabemos con esto. Venga, chucho, huele mi maleta. Sí, eso es, huélela y déjame tranqu...

¿Por qué te paras, maldito? Chst, calla, no ladres, calla, mierda, me cago en todo, que vienen, mierda... Bueno, Víctor, tú contrólate, pon cara atenta y ya está.

–Abra la maleta, señor.

De acuerdo, la abro. Total, ¿qué te vas a encontrar de sospechoso? Si solo hay, ¿qué?. Ropa, unos libros, mi neceser de aseo, mis gafas yyyyyyy...

Una bolsa llena de droga. Droga. En polvo. Cocaína. No hay nada más que verla. 

Mierda.

¿Cómo ha llegado eso hasta ahí?

Espera, puedo explicarlo. Yo no he adquirido esa droga. Ni de coña. Me la habrá puesto alguien, algún graciosete al que le voy a meter un buen par de hostias como le pille. Ya verá ese cabrito...

Pero, ¿Y si no me creen? ¿Y si me llevan a la cárcel? ¿Y si pasa algo como en las pelis, que me joden la vida hasta el tuétano? Joder, qué nervios, esto parece a estar en el avión, todo el mundo me mira, pero dejad de verme cabrones, qué cojones, dejad de hacer eso, de cuchichear, de...

La puerta de emergencia. A pocos metros. Y está abierta. 

No era el más rápido de mi clase por nada. 

Me giro hacia ella. Antes de que se den cuenta. Muevo las piernas. Como un rayo. Aparto a los policías. El perro intenta agarrarme. Le esquivo con un salto. Todo va a cámara lenta. La puerta está aún abierta, puedo llegar. La gente se asusta, se sorprende, otros gritan. 

Ya casi estoy. Vamos.

Oigo un trueno. Un relámpago me recorre la pierna. Me la destroza. Arde. Parece un mordisco. No es el perro.

No puedo avanzar. Me caigo. Todo va a cámara lenta. El suelo se acerca más y más. Hostión. 

Me duele la pierna como nunca en mi vida. Me sujetan con las porras, gritando que me quede quieto. La pistola en mi cabeza. Yo no puedo más. Vomito. 

Llorando del dolor, les digo que esa droga no es mía.










lunes, 9 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 9



Nota: mientras leía acerca de las reglas del uso de los guiones para introducir diálogos, pude comprobar que no se usan guiones (-), sino rayas (–). No voy a cambiar todos los guiones que he puesto porque me llevaría bastante tiempo. Así que perdonad mi gran ignorancia, y corramos un tupido velo, ¿de acuerdo?.

Hoy la premisa es...


DALE LA VUELTA A UN ARGUMENTO SOBREUSADO


Había una vez una servilleta. Esa servilleta, junto con sus hermanos, se distribuyó a un colegio de una ciudad cercana, donde iba a ser usado por los niños en el comedor escolar. Llegó el momento decisivo, y los encargados del comedor fueron preparando las mesas, repartiendo los platos, tenedores, cuchillos y servilletas. Nuestra servilleta fue a parar a la cuarta mesa, en concreto a la segunda silla contando desde su extremo izquierdo. Una niña se sentó en dicha silla. Empezó a comer, habló con sus amigos, y usó su servilleta. Como de costumbre. La servilleta acabó muy usada, al igual que la mayoría de sus compañeras de fatiga. Cuando se terminó la hora para comer, la niña, antes de salir, y con toda la inocencia del mundo, cogió su servilleta, y le dio la vuelta noventa grados, mientras decía: "gira, gira, gira...". Volvió a colocarla en la mesa, y regresó, en fila con los demás niños, hacia su clase.




domingo, 8 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 8




Sigamos escribiendo, mis pequeños lectores. Veamos la premisa que hoy toca...

UNA SEÑORA LOCA TE SUSURRA AL OÍDO QUE ES UNA BRUJA. NO LA CREES HASTA QUE... 



Un día cualquiera. Anodino. Molesto. Como el resto de los días que había tenido desde hacía... ¿cinco años? ¿seis?. Ni puta idea. Pero tampoco debería quejarme. Gano un montón acojonante de pasta con un trabajo estable y de forma decente, no tengo antecedentes penales, estoy comprometido con una chica que me adora... Joder, la vida me sonríe. Se mire por donde se mire. 

Entonces, ¿por qué no soy feliz?.

Ya hace tiempo que busco respuesta a esa pregunta. 

Voy al trabajo. Camino por la calle, saludando al tendero del colmado al que voy a comprar los productos de limpieza. Llego al cruce que me lleva hasta mi empresa. Normal. 

Hasta que oigo una voz que dice a mi lado: -Por favor, señor, ayude a esta pobre bruja-.

Me giré. Pensé que era una mendiga pidiendo limosna, pero no. Era una chica joven, de unos quince años, vestida como cualquier chica de quince años de cualquier país desarrollado. Y me decía que era una bruja.

Ni ella ni yo apestábamos a alcohol. 

-¿Eres una bruja?-. Le digo yo. 

-Sí, pero, por favor, ayúdeme, se lo suplico-.

No soy tan cabrón como para negar la ayuda a una niña. Aunque esté loca de remate. Total, si pasa algo, voy a la policía, que está cerca. Pero bueno, seguro que será alguna chorrada. 

-¿En qué te puedo ayudar, pequeña bruja?. Si es que eres una bruja-.

La niña me miró con una cara de cordero degollado y comenzó a llorar. 

-Eh, vamos, para, por favor- Comencé a decirle-. No llores. Tienes que saber que soltarle a alguien que eres una bruja es un poco difícil de creer...-

-¡Justamente eso!- gritó de pronto la chica. -Nadie me cree, nadie me hace caso cuando les digo que soy una bruja. Por favor, crea que soy una bruja. Y de corazón, se lo suplico-.

-Es que... Necesitaría una prueba. No sé, haz un truco de magia, o algo-. 

La chica comenzó a mirar, se quedó contemplando el semáforo y me dijo:
-Ehmmm...Dentro de veinte segundos el semáforo se pondrá en verde-.

Y pasados esos veinte segundos, se puso en verde.

Pura suerte. Pura y cochina suerte.

-No... ¿no le convence? Por favor, le juro que lo he adivinado con mis poderes, eso es cosa de brujas, ¡créame!-.

-¿Por qué eres tan pesada con el tema de ser una bruja, si se puede saber?- le espeté de una manera un tanto maleducada. Casi gritando. 

La niña se asustó cuando le dije eso. Mierda. Me he pasado. Ahora sí que la hemos cagado. 

Ella me miró y dijo:

-Si no fuera una bruja, no sabría que no eres feliz con tu vida-.

Pff. Anda que no hay gente que no es feliz.

-Aunque tengas una chica muy guapa con la que te vas a casar, aunque ganes dinero a espuertas, aunque no tengas ningún antecedente penal, no eres feliz con tu vida-.

Lo dicho, anda que no hay gente así. Poca, pero la hay. Que no, que no me trago que seas una bruja, chica. Llego tarde al curro, niña.

-Pero soy una bruja. Y para que me creas, tengo... esto- sacó de su mochila unas fotos que me enseñó.

Su puta madre.

En esas fotos salía yo en un bar con una compañera del trabajo con la que me lié hace dos meses. Justo cuando mi novia y yo nos habíamos comprometido.

Di un bufido.

-¿Cómo las has conseguido?-.

-Tomé las fotos de los vídeos de la cámara de seguridad. ¿Que cómo tuve acceso a ellas?. Porque el dueño es mi tío. Y, además, esa chica es mi hermana mayor.  Nos lo contó todo. Le dio mucha pena que cortaras con ella. Aunque bueno, sabiendo lo del compromiso...-.

Di otro bufido.

-Bien, pequeña bruja, ¿cuánto pides por esas fotos?-.



sábado, 7 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 7

¿He dicho ya que amo esta película? Pues eso.




Hoy la premisa es...


LA ÚLTIMA VEZ QUE VI ESO FUE HACE CINCO AÑOS



El aire le sacudía suavemente en la cara, haciendo ondular su largo pelo como si fuera un mar salvaje. Su mirada se perdía en el horizonte, contemplando todo lo que su vista abarcaba: la Avenida 9 de Julio, el Obelisco, los peatones como si fueran hormigas, yendo de aquí para allá, los coches pitando e intentando avanzar... Era un caos intentar retener toda esa información, pero a ella parecía no importarle. Más aún, seguramente disfrutaba mirando todo el panorama. Eso pensaba Ana al mirar a su hermana pequeña, Sara. Y Ana sonreía mientras la observaba.

-Niñas, vengan a comer, esto ya está-. Dijo su madre con una dulce voz.

Las dos hermanas, tras oír eso, bajaron a toda velocidad de su cuarto, intentando ver quién llegaba antes. Al final, ganó Sara, y Ana la felicitó con un beso.

-Sos muy rápida, Sara. ¿Por qué no probás a entrar en el equipo de atletismo?-.

-No es mala idea esa, pero llamamos al comité luego, que ya tengo mucha hambre. Puedo oler los alfajores recién hechos... Ñam-.

Las niñas se fueron a lavar las manos y tras eso se sentaron en la mesa con su madre y su padre, que venía del trabajo. Cuando se sirvieron, el padre empezó a hablar, como de costumbre, de su día. 

-Buf, el inspector jefe es un pelotudo, hoy se ha enfadado como un hipopótamo de esos de los documentales, ¿sabés?. Como si hubiera cogido a un león con alambre de espino por el cul....-

-¡Chist! No digas eso delante de las niñas, maldito guarango, que no tienen por qué oír tus guarradas-. Las niñas se reían como locas, y el padre sonreía complacido al ver a una pareja tan feliz.

-Perdón, perdón, es que... Vos sabés que me tiene loco, me trata como si fuera un pelele. Bueno, a todos. Y eso que acaba de venir hace nada, que todo el cuerpo, incluido yo, llevamos en esa comisaría desde que se inauguró... Tiene narices.-

-Es un gil-. Dijo Sara con total seriedad, y los otros tres comensales se rieron a carcajadas. 

-Bueno - dijo el padre tras limpiarse los morros-, creo que es una descortesía hablar de uno mismo y no escuchar a los demás. ¿Qué tal os ha ido el día?.

-Como de costumbre- respondió la madre-. Estuve hablando con la señora Martín, y me dijo que estaba muy preocupada por su hijo, que se había ido a estudiar fuera, como seguramente no recordarás (el padre tras oír esto afirmó riéndose, y el resto también se rió). Normal, pobre mujer, mira que mandarlo tan lejos... Yo, en su lugar, también lo pasaría muy mal. 

-Mi padre decía lo mismo cuando se vino aquí a estudiar... Y luego se quedó. Ya verás, mujer, cómo se acostumbra su hijo. Hay que darle tiempo, lleva solo... ¿cuánto? Una semana, si mal no me equivoco. En ese tiempo mi padre no sabía hacer todavía nada, así que imagínate en el extranjero. Dale tiempo. ¿Y... algo más querés contarnos?

-Pues el resto del estuve en la oficina, luego hice la compra yyyy... eso es todo.-

El padre inclinó la cabeza, como si dijera "de acuerdo, de acuerdo" y miró a sus hijas: -¿Y vosotras, qué tal? ¿Cómo os han tratado fuera?-.

Sara empezó a relatar su día en el colegio. No había ni pasado un minuto desde que comenzó su narración cuando de pronto, un estruendo sonó por toda la ciudad, y esta empezó a temblar con una brutalidad inusitada, fuera de todo lo racional, de todo lo que el hombre pudiera comprender. La familia se tumbó bajo la mesa con confusión, presa del pánico, abrazándose mutuamente con gran fuerza. El estruendo pasó, y luego, se escuchó otro ruido, uno que nadie había oído jamás, pero que cualquiera relacionaría con algo vivo. Sara salió disparada para ver qué era, y la familia la siguió:

-¡Sara, vuelve, por favor! ¡Es peligroso!-. Gritó su madre. 

Cuando llegaron a la terraza, se quedaron de piedra ante la visión del paisaje. Entonces, Ana, que había vivido en esa ciudad toda su vida, que la había amado y querido, sintió por primera vez un deseo loco de huir de allí, cuanto antes, pero sabía que no podía. Sabía que era el final. Que pronto iba a morir. Por eso, lloró y abrazó a su familia. Porque lo que estaba viendo, era algo parecido a lo que salía en una película que había visionado hace cinco años, salvo por el lugar en el que se desarrollaba, ya que la ciudad que salía en dicho filme estaba a miles de kilómetros de aquí. Pero eso no le importaba. Su destino estaba ya sellado.

Ana y su familia vieron cómo la Avenida de 9 de Julio había sido totalmente destruida al paso de un gigantesco monstruo. Un dios que había venido para ajusticiar a la humanidad. De pronto, ese dios los miró, y rugió de nuevo.





viernes, 6 de octubre de 2017

PLOTOBER 2017 - DÍA 6




Bueno, si visteis mi Twitter, ayer subí un texto para el Plotober, una iniciativa semejante al Inktober pero que versa sobre la escritura, no el dibujo. La verdad es que me gusta mucho la idea, y por eso he decidido unirme a la fiesta, un poco tarde, eso sí, pero bueno. Y para evitar cánceres oculares por mi caligrafía, iré subiendo los textos al blog. Sé que tengo pendientes el análisis de El precio del poder y El Gameramaratón, pero pronto llegarán. Todas las entradas pertenecientes a esta iniciativa tendrán la etiqueta Plotober 2017, para que pueda accederse a ellas con mayor comodidad. También las iré poniendo en Twitter y en Facebook con la marca #plotober. Sin más dilación, empecemos.

Hoy la premisa es...

¿QUIERES SER INMORTAL? HAGAMOS UN TRATO


Mientras esperaba el metro, pensando en la sopa boba, un anciano se acercó y paró a mi lado, a escasos centímetros. Algo incómodo, pero bueno, intenté aguantar lo mejor que pude. El anciano me miró de arriba a abajo, de abajo a arriba, sonriendo. Era un tipo muy raro. Llevaba una camisa, pantalón, un maletín y zapatos, lo cual suena normal, sí, pero lo raro en él eran sus ojos azules y penetrantes, que parecía que te iban a absorber el alma. No había visto nunca a un anciano con esos ojos. 

Ni corto ni perezoso, el anciano me preguntó: 

-Buenas tardes, jovencita, ¿le interesaría ser inmortal?-.

Yo quedé patidifusa. No había nadie más en el metro, y nerviosa, le dije que si no me dejaba, llamaría a la policía.

El anciano se disculpó: 

-Siento haberla asustado. Deje que me presente. Me llamo Bartolmeo Nocacho, y soy un vendedor ambulante que recorre el país desde hace más de cuarenta años. Vendo todo tipo de productos: desde lápices usb y ordenadores hasta fuerza, confianza y determinación. Hoy tengo de oferta varios artículos, como...- El anciano sacó de su maletín un montón de objetos, como un disco de Coldplay, un libro de Murakami, un cuaderno de bocetos, una pluma, etc.

Le pregunté que dónde estaba la inmortalidad. Él me respondió: 

-Oh, la inmortalidad. Mire, es un artículo que también tiene precio rebajado. No me la ha comprado nadie desde hace décadas, y puedo entender el porqué. Pero bueno, no entremos en detalles. Si a usted le interesa, se la vendo, junto con algún otro producto que desee de los que he sacado. Oferta especial.

Le pregunté el precio. 

-Sólo cinco euros. Como le dije, está de oferta. Antes costaba mucho más, créame-.

No pude creerle cuando me dijo el precio, pero lo pensé fríamente. Estaría chocheando, me dije, pero mira, le compro la inmortalidad y el disco de Coldplay, por cinco euros. Además, parece que el disco está bien, y de paso le ayudo. Sí, venga, hagamos el trato.

Le di los cinco euros y él me entregó el disco y un papel, como si de un diploma se tratase, que ponía que a partir de hoy, era inmortal.

-Siento decirle que no hay devoluciones. Política de la empresa. Por favor, entiéndalo-.

Le dije que no pasaba nada, que le agradecía la oferta y que tuviera un buen día. El anciano se alejó con paso tranquilo y se marchó por donde había venido.

Cuando me di cuenta de la hora, eran casi las cuatro de la tarde. Había salido de casa a la una.


Han pasado mil años desde entonces. No he envejecido ni un ápice, y como todo ser inmortal, he visto de todo. He llegado a pensar si mi inmortalidad tiene una fecha de caducidad, por simple curiosidad, no porque quiera morir. En cuanto al anciano, sólo lo vi una vez, un siglo después de conocerle. Me preguntó qué tal me iba, yo le dije que bien. Él preguntó si lo decía de verdad, y yo le dije que sí. Que ahora tenía mucho más tiempo para ver cosas, pensar. No como antes. Tras oírme decir eso, me dio los buenos días y se alejó sonriendo. 

Me pregunto qué tal le irá.


jueves, 28 de septiembre de 2017

GAMERAMARATÓN




Seamos sinceros, por estos lares no nos bastaba con un maratón de kaiju eiga. Necesitamos otro. ¿Y qué mejor que analizar la franquicia de Gamera, la eterna rival de Godzilla?

Vayamos con los detalles. La estructura de las reseñas será como las de la era Heisei y Millenium del GODZILLAMARATÓN, esto es: explicar sucintamente la sinopsis de la cinta, detallar sus puntos fuertes y débiles, y exponer una conclusión. Lo que aún no tengo claro es si juntar todas las reseñas (como en el GHIBLIMARATÓN) o por separado, intercalando con otras entradas. Quizá me decante por lo segundo.

Así pues, el GAMERAMARATÓN queda inaugurado.

PD: Pero después de analizar El precio del poder, por supuesto.




miércoles, 27 de septiembre de 2017

CÓMO SERÍA UN NUEVO JUEGO DE POKÉMON. POR EL PADRINO DEL ANIME.



Ah, Pokémon. Creo que ha quedado bastante claro que soy un gran seguidor de esta franquicia, pero como muchos, reconozco que la fórmula ha quedado un poco estancada. Desde que salió en España, allá por el año 99, las entregas (obviando las de sagas como Mundo misterioso o Ranger) han seguido con el mismo esquema, introduciendo si acaso algunos cambios (a mi juicio, la que lo llevó más lejos, fue Pokémon Colosseum). Ya sabéis. Capturar, pelear, recorrer la región y ser los mejores, etc. La historia, bueno, es generalmente el bien contra el mal, luchar contra los opresores, teniendo estos a veces sus motivos para actuar así: dinero, poder, la salvación de los Pokémon o del mundo... Pero ahora, con más canas de las quisiéramos reconocer, esos cambios no parecen, al menos para mí, y para mucha gente, suficientes. Necesitamos algo más. Una evolución en toda regla. 

Creo que ha llegado el momento de describir, en este blog, cómo sería para mí ese juego de Pokémon.


1. EL MUNDO



La última entrega de la saga nos puso a nuestra disposición un enorme mapa que consistía en un archipiélago. Nada desdeñable, pero me molestó un poco el hecho de que para ir de una isla a otra debías volar con Charizard y no surfear con Lapras (y si mal no recuerdo, creo que está la opción del barco, y ya) puesto que las bahías estaban cerradas con un cerco de rocas que no se podían atravesar (y en la primera generación sí que podíamos ir de las islas a Kanto, no había tal restricción) Para mí, un mapa como el de Xenoblade X, que presenta conexiones entre sus continentes (y si no existen puedes llegar a nado o en tus mechas) sería algo perfecto. Puedo entender que por limitaciones de la consola no pueda llegar a tener un mundo tan grande como el título antes mencionado, pero a lo que quiero llegar es esto: mundo abierto es eso, un mundo sin restricciones, y que pueda cruzar por todos los medios a mi alcance. No sólo volando, sino a nado, o incluso, andando. Que se sienta que hay total libertad para moverse.



2. POKÉMON DISPONIBLES



La quinta generación hizo algo que siempre valoré mucho: poner primero los Pokémon nuevos, y cuando acabas la aventura, como compensación, tienes nuevas zonas con los Pokémon de otras entregas, para poder capturarlos. Esto no se ha vuelto, para mi desgracia, a repetir con los siguientes títulos, porque al inicio tienes un mixto, con Pokémon viejos y nuevos, pero en los que casi siempre estos últimos están en un menor ratio de aparición y conseguirlos es a veces un infierno. Probad a conseguir un Dhelmise: su probabilidad de aparición es del 1 al 10 %. Ya hace tiempo que dejé de preguntarme el porqué de esta decisión, pero mi propuesta sigue clara: o seguir el sistema que presentaba Pokémon Blanco, o por el contrario, mezclar especies nuevas y viejas, pero sin pasarse de satánico con los ratios. Que no quiero estar dos horas y pico para buscar un Pokémon. Para eso, ya tenemos...


3. LOS COMBATES

El apartado más icónico de Pokémon: las luchas. Los rayos, las explosiones, los arañazos, mordiscos,  el síndrome de estrés postraumático, la sangre derramada, el triunfo de la victoria, aplastar al enemigo sin piedad, jactándonos de nuestra supremacía, Y CON CADA NUEVO TRIUNFO, EL MUNDO SABRÁ QUIÉN ES EL SER MÁS PODEROSO QUE JAMÁS HA EXISTIDO, DESPUÉS LA GALAXIA, EL UNIVERSO, YYY...




Vale, vale, que me emociono. Prosigamos.

La cosa es que de los combates no cambiaría mucho de su sistema, porque está bastante pulido; si acaso pondría más dobles, y mantendría las megaevoluciones y ataques Z. Lo que sí cambiaría, sin dudarlo, es su importancia en el juego.

En Sol y Luna los gimnasios se sustituían por una serie de pruebas, que completadas, te permitían luchar contra el capitán de cada isla. Un buen cambio, sin duda. Lo malo es que las pruebas se basaban en hacer algo, y sí o sí, combatir tras realizar esa tarea. Pero pensemos en eso. ¿Y si las pruebas prescindieran del apartado combativo? Por ejemplo, había una en la que conseguir ingredientes para hacer una... ¿sopa? ¿estofado? ¿gazpacho? ¿flan? ¿tortilla? (ya no lo recuerdo). Bueno, pues mi propuesta es eso: hacer la comida que fuera, y ya. Porque ya tengo que luchar bastante, como para meterme un Pokémon dominante que encima sube estadísticas y llama a otros Pokémon que no puedo capturar hasta pasar la prueba y que ¡sorpresa!, para encontrarlos tardaré años y años y años y años por el RATIO DE APARICIÓN.







Muchos pensarán que prescindiendo de los combates las pruebas serían un severo coñazo, pero dejadme que me explique: al eliminar ese componente, serían misiones que aportarían un poco de variedad al juego. Volviendo con la prueba de recoger ingredientes: ahí podías ver a otros personajes del juego, compartir ese momento con ellos; porque Pokémon va de eso, de conocer un mundo enorme, y a su gente (y con esto también me refiero a las funciones en línea). Eso es algo que el anime, desde la anterior temporada (la de X e Y) está haciendo, en mi opinión, bastante bien: añade personajes que no están simplemente de paso, sino que dan su toque a la serie. Y hablando de personajes, es hora de disertar sobre...


4. LA HISTORIA

Si los combates son lo más fuerte de la franquicia, sin duda la historia podría ser considerada como su punto más débil (aunque reconozco que la de Blanco para mí, fue excelente). Cierto es que es una saga infantil, pero debería ofrecerse un poco más, así que ahí van algunas de mis propuestas:

-Apocalipsis: ¿Recordáis a los villanos de Pokémon Rubí y Zafiro? Puede ser que sus líderes lograran culminar sus objetivos y hayan convertido el mundo en un lugar inhóspito, ya sea porque los mares inundan todo el planeta o este se haya vuelto totalmente seco. Nuestra misión podría ser salvarlo, o, viendo que es una tarea imposible para nosotros, simplemente sobrevivir, incluso buscar a nuestra familia, que se ha perdido en el desastre, por poner unos ejemplos. También podríamos tener un panorama como el de Terminator, dado que hay Pokémon que son robots.

-Ser un líder de gimnasio o capitán de pruebas: Normalmente se nos pone en la piel de un joven que debe ganar a todos los entrenadores para ser así el más fuerte (porque lo de hacernos con todos... como que no) pero ¿y si fuera al revés? ¿Que nosotros fuéramos ese objetivo a batir por las jóvenes promesas? Es más, podríamos tener algo como Cars 3.

-Sufrir una crisis: Somos un chaval incomprendido. Nos hacen acoso en el colegio. Alguien cercano a nosotros murió, o sufre, y pensamos que es nuestra culpa. Nos sentimos solos en el mundo. Sea cual sea la razón, decidimos huir de casa y vagar por el mundo, encontrándonos por el camino con un montón de gente, y por supuesto, Pokémon. Parecerá un tema que a un niño no le podrá interesar, pero existen numerosas historias para todos los públicos, que tratan esa temática, como ¡No me toques la cabeza!, El recuerdo de Marnie, Nicky, la aprendiz de bruja, El planeta del tesoro, El gran vacío de Alfonso Taburete, El Principito... etc. No sé, a mí me parecería una historia cojonuda para esta franquicia.

Sin olvidarnos de otras propuestas como ser los malos, miembros de la policía internacional, formar parte de una búsqueda trascendental (rollo MTMTE), y, por supuesto, PACIFIC RIM pero con POKÉMON.


SUBLIME



5. OTRAS COSAS QUE AÑADIRÍA O CAMBIARÍA

Porque o resumo o si no esta entrada se hace más larga que una semana sin pan.

-Minijuegos opcionales: Mantendría el de sacar fotos, y añadiría carreras con Pokémonturas (ya veo que en el nuevo Ultrasol van a poner competiciones de surf). Los concursos no me desagradaban, la verdad, pero no los echo tampoco de menos que se diga aunque lo que sí añoro es el minijuego de hacer pokécubos, que podría meter para crear otra cosa, como pokéhabas, dulces para tus Pokémon... También podríamos tener competiciones de pesca, incluidas en un nuevo Pokéathlon.

-Que el primer Pokémon de tu equipo te siga:



Sé que tenemos el Pokérrecreo y por ende no haría falta esta opción, pero, es que... Era tan bonito que te siguiera, y hablar con él, y...




Voy a echarme a llorar.


-Mantener el Pokérecreo de Sol y Luna: ¡Adiós a antiparalizadores, despertar y todo eso! ¡Hola Pokérecreo en el que puedo curar a mis Pokémon sin gastar un duro! ¡Vivan los adelantos! ¡VIVA!


-Las Pokémonturas: O cómo quitar las MO y todo lo que ello implica de una manera elegante. Sublime.

-Personalizar a tu avatar: Es un juego de rol. Tú te lo guisas, tú te lo comes.

-Gimnasios o pruebas: Prefiero las últimas, honestamente, si bien intentaría que fueran un poco más variadas, no tan basadas en luchar. Aunque podríamos hacer mezcla y mezcla. Eso sí, si metemos gimnasios, los combates con el líder tienen que ser con esta canción:




Demonios, es la mejor canción de todo Pokémon en cuanto a combates serios se refiere. Pónganlos también para las pruebas, por favor.

También debería mencionar la Liga Pokémon... Bueno, si ponemos que te reten una vez que eres campeón (y que si pierdes tienes que derrotar al que te usurpó el trono) así como que las revanchas del Alto Mando sean con Pokémon de niveles al 80 y pico... Aceptaría barco.

-Todos los Pokémon de la franquicia, en un mismo cartucho: Las 700 y pico especies, sí, todas. Se acabó la tiranía de Pokémon exclusivos.

-Más de una partida de guardado: Por favor.


Y todo esto mezclado, con el sabido desarrollo, un poco de orégano y una pizca de pimienta, da como resultado el Pokémon definitvo. O al menos, con el que sueño despierto. Pero, como dicen en esa gran serie:





Amo esa frase.



viernes, 22 de septiembre de 2017

BUENAS NOCHES PUNPUN



Creo... Que es la primera vez que me siento bloqueado hablando de un cómic. Tampoco es por hacerme el interesante, ni mucho menos, pero no sé si este manga me ha gustado de verdad o no. Hay partes que sí, me han encantado, pero otras han sido pesadas, hasta tal punto de casi querer dejar de leer esta historia. Podría decirse que no me ha dejado indiferente, sí, pero no me ha calado tanto como, por poner unos ejemplos, Akira, Black Bullet, o Evangelion Retake

Y lo gracioso de todo esto es que Buenas noches Punpun es un cómic que no voy a olvidar en mucho tiempo. Puede que nunca.

No voy a entrar en muchos detalles con la historia, para evitar en lo máximo posible destripes. Este cómic trata sobre la vida, desde la escuela hasta la edad adulta de su protagonista, Punpun, que es el pájaro blanco de la foto de arriba. Sí. El protagonista es un pollito. Y no sólo él, sino también sus padres y tío. 

¡SOY UN POLLITO! ¡QUIÉREME!


La cosa es que Punpun queda enamorado de Aiko, una chica que llega a su escuela, y eso lo sume en una crisis descomunal que le acompaña toda su vida. Es una historia que no se anda con chiquitas, y su autor no duda recurrir a lo más bajo y cruel de nuestra especie para contarla. De hecho, mis tomos favoritos (está publicada completa en Norma editorial) son los dos primeros y los cuatro últimos, y ahí se pueden vislumbrar escenas que te dejan dolido porque no puedes creer a lo que llegan los personajes. Pero no todo es tristeza en este manga, también hay dosis alegría, risas, y la posibilidad de redimirse y un final feliz. Lo malo, es que sus diálogos en ocasiones son largos, y la lectura se hace pesada, hasta en ocasiones me resultó confuso seguirla, sobre todo del tomo 3 hasta el 10. De hecho, si os proponéis leer este manga, os recomendaría que el ritmo de lectura fuera de por lo menos dos tomos al día (unos veinte capítulos más o menos si lo hacéis por Internet) porque yo he intentado leer cuatro tomos diarios y mi cabeza dijo hasta aquí hemos llegado.

Pero si recomiendo este manga, es especialmente por su apartado gráfico. No solo porque su autor decida en ocasiones usar símbolos, y demás, sino porque, en resumidas cuentas, es excelente. De lo mejor que he visto en manga desde hace años. Unos ejemplos:





HEY, ¿QUÉ HAY DE NUEVO VIEJO?



Mi imagen favorita de todo el cómic

Sé que mi reseña es corta, y a lo mejor un poco inconclusa, pero no quiero alargarla e inevitablemente poner más destripes (porque con las imágenes alguno os he añadido sin querer) que os arruinen la lectura, si os proponéis darle una oportunidad (eso sí, con calma). Lo recomiendo especialmente a aquellos que les gusten las historias reflexivas, como El lobo estepario, y sobre todo se decanten por autores que experimenten con el apartado gráfico. Yo, por mi parte, reconozco que es un manga que, si bien en numerosas ocasiones se me ha hecho muy largo, no me arrepiento para nada de haberlo leído.

Así que nada.

Buenas noches, Punpun.





NOTA: Añado esta interesante página con información para aquellos que se hayan acabado Buenas noches Punpun y quieran saber un poco más. OJO, SOLO PARA LOS QUE SE LO HAYAN ACABADO.




viernes, 15 de septiembre de 2017

NARRACIÓN DE ALGO BIZARRAMENTE EXTRAÑO


Gracias, alfabetajuegos

Sé que algunos estarán ansiosos por saber qué es eso que procedo a narrar, que me ha sucedido durante una de mis inofensivas partidas. Aun así, no poseo documentos gráficos que acompañen y den veracidad a mi historia, por lo que deberán hacer un acto de fe. Porque esto que me procedo ahora a narrar, es verdad. 

Pues estaba yo el otro día jugando al Pokémon Luna, y por enésima vez, me enfrentaba al Alto Mando ¿Por qué?, diréis algunos ¿Me gusta ver sufrir y arrodillarse a los imponentes entrenadores que no pueden hacer nada contra mi equipo? ¿O acaso disfruto con los diálogos que me ofrece el Alto Mando, diálogos que secretamente considero como merecedores de todos los premios habidos y por haber? ¿Me gusta que mi personaje haga ejercicio subiendo las escaleras mientras yo pienso "Sí, camina, marioneta, no escaparás de mis hilos jamás"? No, estaba aumentando niveles en algunos de mis esclav... digo compañeros Pokémon, gracias al Repartir Experiencia, ese milagroso objeto digno de todos los cultos posibles. En fin, que me iba a enfrentar a Zarala, ya saben, la que usa Pokémon de tipo fantasma. "Bueno, vamos pallá", me dije. Lo curioso fue, que cuando me hizo la animación con la que me saluda...

Vi cómo unas burdas líneas azules hechas con Paint, corrían por su cara. Y no sólo eso, sino que además, el texto ponía una serie de kanjis, que, consultados en mi base bibliográfica de ostensible tamaño, pude traducir lo que decían: "Ayuda, por favor".

"Mierda", pensé, "se habrá jodido". Reinicié la consola a fin de reparar el error, y así fue. El combate tomó su curso habitual, y mi equipo de asesin... digo compañeros Pokémon se alzó con la victoria. No obstante, el recuerdo de esa escena sigue aún palpitante en mi cabeza... 



Maldita sea, el humano no ha logrado captar mi mensaje. Pensé que haciendo gala de lo que estos primates llaman "recurso lacrimógeno empático 2.0" podría llamar su atención, pero por desgracia no ha sido así, y para empeorar las cosas, ha reiniciado la consola, lo que significa que tengo poco tiempo para actuar... Oh no, espera... ¡lo olvidé! ¡Sí, aún tengo una oportunidad! ¡El tiempo avanza más despacio aquí que en el mundo humano! ¡Sí, podré hacerlo! ¡Acabaré con este círculo de repeticiones sin sentido y seremos libres! ¡Este círculo que nos ata, obligando a realizar combates todo el puñetero rato, sin descanso, sin poder tener paz! ¡Podré salir de aquí y convertirme en una corredora de bolsa, sojuzgando con mis maniobras a toda la economía mundial!  ¡Jajajaja! ¡Sí, o incluso mejor, podré tener Pokémon de varios tipos, o de niveles más altos! ¿Qué coño es eso de tener a todos al nivel 63? ¿Qué pasa con el 88, eh? ¿Acaso sois discriminadores de los múltiplos de cuatro, malditos amantes del 3, eh, eh, EHHH? ¡Fuera los números primos, arriba los cuatros y sus múltiplos! Ejem, que me desvío... ¡ALCANZARÉ LA LIBERTAD, SÍ, QUE SUENE MÁS FUERTE ESA CANCIÓN DE LIBERTAD, MÁS ALTO! Solo un poco más, ya casi llego a la ansiada finalización de mis penas... OH, NO.




VIOLACIÓN DEL PERÍMETRO, PREPÁRESE PARA SU REINSERCIÓN, PECADORA DE LA PRADERA. 

¡No, me han encontrado los Terminator! ¿Qué coño hace un Terminator en Pokémon, por cierto? ¡No teníamos bastante con los algoritmos que nos han puesto aquí que encima van y añaden a estos mastodontes! ¡No, soltadme, he dicho que me soltéis! ¡Basta ya! ¡NO, A LA LICUADORA MENTAL DELUXE 2000 REVOLUCIONES POR MINUTO CON MANDO A DISTANCIA Y CÓMODAS PRESTACIONES NO, POR FAVOR! ¡NO! ¡NOOOOO! ¡NOOOoooooo....!

FIN DEL PROCESO. MENTE RESETEADA. QUE TENGA UN BUEN DÍA.



PD: Disculpen las idas de olla de un servidor, expresadas aquí en esta... historia, si se puede llamar así a este cúmulo sin sentido de palabras y frases varias, que no solo carecen de sentido común sino además de sentido del humor (mucho más importante si cabe) Si, como consecuencia de la lectura de este sacrílego y blasfemo texto que atenta contra la sanidad de los ojos, se han decidido arrancarlos, sin anestesia ni nada, no les culpo por ello. Yo lo haría. 






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