domingo, 25 de septiembre de 2016

XENOBLADE CHRONICLES X. ASÍ SÍ, NINTENDO.

Posiblemente estemos ante el análisis más largo que haya hecho en el blog, así que ¡aprovechad esta ocasión, insensatos! Si no me da un ataque cardíaco al intentar cumplir tan asombrosa y hercúlea hazaña, claro está, pero tranquilos, tengo un arsenal farmacéutico preparado para evitar tal patológico suceso.

"¿Y de qué trata esta nueva entrada?", os preguntaréis.
Bueno, pues vamos a analizar Xenoblade Chronicles X, para la Wii U.




Como ya sabréis, Super Smash Bros fue el aliciente para que me comprara una Wii U, pero eso no quita que el título que hoy nos ocupa no me pareciera, desde su anuncio en el E3 del año 2013, un juego a tener en cuenta. Ya entrado el 2014, cuando vi su trailer en la feria de Los Ángeles, decidí que merecía la pena y me propuse adquirirlo. Pasaron los meses, el juego desembarcó en nuestras tierras y lo compré, pero no pude probarlo hasta mucho tiempo después, puesto que estaba muy ocupado con los estudios. Por fin, en este verano, pude catarlo, y tras haberme pasado la historia principal y bastantes misiones opcionales, (me quedan unas cuantas, eso sí) vamos a efectuar el análisis de marras.

Eso sí, este análisis va a tener muchos DESTRIPES de la trama, así que, si no habéis catado aún Xenoblade X, mejor que no sigáis.
¡Basta de cháchara! ¡Al lío!


GRÁFICOS, ENEMIGOS... VAMOS, EL MUNDO QUE TE RODEA

¡Oh, jo jo! ¡Dios, este apartado puede ser el complemento perfecto a esa entrada que he hecho hace tan poco tiempo! ¿Que por qué? Porque una cosa es tener la mejor definición y los gráficos más realistas de la historia, y otra muy diferente es lo que pasa en la obra de Monolith Soft: saber usarlos bien para hacer un mundo maravilloso. Miradlo por vosotros mismos:




Aún recuerdo cuando vi este trailer y me meé del gusto. El mundo de Mira es precioso, lleno de bestias increíbles, enormes montañas y gigantescos lagos y cascadas. De hecho, tengo en mi posesión el libro de arte de este juego, y se nota muchísimo el mimo que pusieron a la hora de crear el planeta de Mira.

Además, desde que empiezas, siempre tienes la sensación de que eres un microbio, puesto que numerosas de las criaturas que pueblan este mundo poseen un nivel muchísimo más alto que el tuyo (de hecho, te puedes encontrar a los 30 minutos o así bichos de nivel 50 para arriba) lo cual contribuye a que te sientas como uno de los antiguos exploradores de la antigüedad, maravillado y a la vez aterrado de lo que te rodea, pensando en los nuevos territorios que te podrás encontrar. Y eso no creas que se acaba cuando consigues el mecha más tocho y tienes el nivel más alto, no, no, incluso entonces te puedes encontrar con criaturas que te violarán sin piedad y te dejarán el culo más rojo que un pimiento morrón.

Luego, si nos centramos en los detalles, pues podemos ver que el juego flaquea en cuanto a potencial gráfico: los coches y muchos elementos móviles atraviesan al protagonista y la mayoría de las escenas cinemáticas son muy pobres, cierto, pero si lo comparo con, por ejemplo, The Order 1886, con un apartado audiovisual impresionante, pues  Xenoblade X gana. Tras haber visto algunos gameplays y la crítica que hizo Dayoscript, así como la de Angry Joe, veo que hay pocos tipos de enemigos, y sí, se puede explorar la ciudad, pero solo un poco y casi todo son QTE y disparos en escenarios pequeños y claustrofóbicos. Xenoblade X no es así: hay muchos tipos de enemigos (algunas especies son como otras pero con sutiles diferencias, no obstante, son muchas más clases de criaturas que en el título de PS4), puedes explorar un enorme mundo y este no es lineal, de hecho, las mazmorras (bueno, cuevas) son a veces enormes, con numerosos escondites y caminos secretos. Pero lo más importante, y lo que quiero dejar claro, es que en The Order 1886 se explotó tanto la capacidad gráfica que al final la duración (de 6 a 8 horas de las cuales 2 son cinemáticas) y las posibilidades se vieron considerablemente mermadas. Si eso se hubiera hecho en Xenoblade X, no hubiera considerado siquiera comprarlo. Y a eso voy: da igual que tengas la mejor potencia gráfica, eso sacrificará el resto de apartados del juego, a no ser que los uses bien, como en el caso que nos ocupa. Como bien dice Angry Joe,





SONIDO Y BANDA SONORA

Un apartado del que no tengo ninguna queja al respecto, sobre todo si nos referimos a la banda sonora, obra del siempre sobresaliente Hiroyuki Sawano, que también participó en series como Kill la Kill, Guilty Crown o Gundam Unicorn, entre otras obras, con unos resultados más que dignos. Para mí, este compositor es uno de mis favoritos, junto con Hans Zimmer o James Horner. En Xenoblade X tenemos muchos temas, algunos mejores que otros, cierto, pero que sin duda logran acompañar a la aventura. Y por supuesto, Mika Kobayashi, que colabora mucho con este compositor nos enamora de nuevo con su voz. No obstante, en algunas cinemáticas, parece que la música se eleva por encima de las voces de los protagonistas y a veces no te enteras de nada de lo que dicen. Menos mal que tenemos los subtítulos, pero son demasiado pequeños, dejándote los ojos la mayoría de las veces al intentar leerlos.

De entre todos los temas, mis favoritos son los siguientes:















De hecho, las dos últimas me recuerdan a Metroid Prime, fíjate tú.

Hablemos ahora del doblaje. Está solo en inglés, mientras que en el anterior título, Xenoblade Chronicles, podíamos elegir entre el idioma anglosajón y nipón. Al principio eso me echó un poco para atrás, pero los actores de doblaje ingleses son bastante buenos, en especial el de L, que es un cachondo mental con el que me he reído muchísimo, y Ga Jiarg, que presenta una voz grave, señorial y pausada. El resto del elenco no es nada despreciable, cumpliendo con su cometido y dando un resultado satisfactorio. El problema, como vuelvo a comentar, son los subtítulos. SON MINÚSCULOS, y encima de color blanco, por lo que a veces no los puedes leer porque no se identifican bien con el color de los escenarios.



COMBATE

Con tantas criaturas hostiles y un montón de enemigos, seguro que os preguntaréis cómo se pegan de hostias en este juego.

El sistema de combate  está basado en el del Xenoblade de la Wii. Para los profanos, como yo, en la materia, me recuerda un poco al de Pokémon y Kingdom Hearts... Con varias diferencias, claro.
En primer lugar, tienes que fijar al oponente, y te mueves alrededor de él. El combate es en tiempo real (como en Kingdom Hearts), y tú atacas con armas de fuego (rifles, por ejemplo) y de cuerpo a cuerpo (como espadas) de modo automático. Luego, tienes un set de ocho artes seleccionables, que puedes modificar (no sólo en tu caso, sino también en los demás personajes que te acompañan) y dan numerosos efectos. Estas artes son las que me recuerdan a los movimientos de los Pokémon, puesto que estos también podían modificarse y daban diferentes bonificaciones: daño, envenenamiento, parálisis...

Por desgracia, todo eso se enmarca en una interfaz de combate que, cuando comienzas a jugar, resulta caótica. MUY CAÓTICA.





En ella te indican cosas como tu salud, la de tu equipo, el combustible de los mechas, la salud del bicho, las ocho artes y los efectos que hacen, el mapa, el ataque que te lanza el enemigo, la situación desde la que estás con respecto a él (si delante, o en el flanco inferior...). Y a todo eso, suma una minúscula letra.

Son muchos datos, y habituarse a ellos es un proceso largo, y a veces tedioso. Además, en el juego te dan muy pocas pinceladas sobre el combate (sólo te dicen cómo se fija blanco y seleccionan artes), y tienes que recurrir o bien al manual electrónico o a guías para saber un poco más de la mecánica de lucha. Aún ni siquiera sé qué son cosas como el Potencial, o cómo funciona la Estabilidad de las armas.

Eso sí, el combate presenta algunos aspectos que me han parecido interesantes. Puedes derribar a los enemigos, o destruirles extremidades, lo que les reduce la vida considerablemente y es más fácil derrotarlos. Al principio, el combate me parecía un poco estático, pero cuando dominé esas técnicas se me hizo mucho más ameno. Y creedme, cuando estáis luchando a pie contra un bicho de un millón de puntos y pico de salud, el poder derribarlo y darle estopa te facilita mucho la vida. Por supuesto, también puedes cambiar el estado de los enemigos, con parálisis, comas y demás. Lo malo es que necesité muchas horas para comprender todas esas mecánicas y así disfrutar de las peleas.
Una pega que le veo al combate es el uso que haces de los Skell, los mechas. Son preciosos, me encantan, y cuando consigues el primero las batallas se vuelven más divertidas. Lo malo es que el juego te obliga a usarlos. Me explico. Las armas de los Skell son mucho más poderosas que las de tu avatar. Así que cuando ves que puedes contra enemigos que ni a tiros se morían cuando ibas a pie, pues bueno, sigues usándolos más y más. Total, ¿qué puede pasar?

Pues en la batalla final, que te enfrentas a un jefe final de nivel 50, te quitan los Skell. Y tienes que ir a pie. Con tu avatar, que seguramente tengas bastante descuidado. Me costó HORRORES ganar a ese jefe final. Y se podría haber resuelto esa situación de una manera sencilla.

Los Skells van por niveles: si quieres pilotar uno, debes tener su nivel. Lo malo es que el robot se queda en ese nivel, pero tú sigues aumentando. Y yo digo ¿y si el Skell subiera de nivel cuando lo manejas, y no el avatar? O mejor aún ¿Y si para mejorar el avatar tienes que, hablando en plata, usarlo, combatir sin Skell, a patita? Así, no lo descuidarías tanto y esa situación no se daría, estarías preparado para esa batalla. O incluso mejor, que en algunas misiones de la historia no te dejen usar Skell por algún motivo (que en algunas misiones online lo hacen). Y sí, ya sé que en las cuevas no puedes ir con robots, pero las que visitas durante la historia principal (sin contar con misiones secundarias) no son muy complicadas y con ir medianamente preparado a pie sobra.

Lo malo es que la solución que te ofrece el juego es que le eches horas y horas para que consigas un montón de mejoras y materiales con los que ser una bestia parda a pie. Y claro, si conseguir un Skell digno para la historia principal ya te costó horrores, no me quiero ni imaginar lo que sería estar horas y horas sin avanzar en la historia principal, intentando obtener los materiales necesarios.

Ah, un consejo para los que estéis atascados con ese jefe final. Llevad artes de derribo y de mejora de ataque. Son la hostia.



HISTORIA Y PERSONAJES (aquí empiezan los destripes de la trama, cuidadín pecadorl)

¡Ajajajá! ¡Este, amigos míos, es el apartado que CUALQUIER videojuego debería priorizar, por encima de cualquier otro! ¿Cómo lo hace Xenoblade X? Veámoslo.

Estamos en el año 2054, y como en la película de Titan AE, la Tierra sufre el ataque de unas razas alienígenas desconocidas, que destruyen nuestro planeta. Una de las naves que logró escapar de la masacre debe aterrizar forzosamente en Mira, un planeta salvaje y desconocido. Cuando tomamos control de nuestro personaje, totalmente personalizable (gracias a Dios), y descubrimos la ciudad humana de Nueva Los Ángeles, nuestra misión es recuperar el Arca de la Vida, donde están el resto de personas que nos acompañaban en el viaje.

La historia puede parecer típica; a mí, por ejemplo, se me antojó como una especie de mezcla entre la película de Don Bluth, con una humanidad perdida de la mano de Dios buscando su propio lugar donde vivir y Gurren Lagann, con la supervivencia de la humanidad por encima de todo, y luchando contra cualquier enemigo, por mucho que pueda superarnos (si bien eso no me echó para atrás, al contrario, me dio más ganas de probarlo).

Al principio el argumento tarda muchísimo en arrancar, puesto que te quiere poner en situación, y creo que la mayoría de las cinemáticas iniciales se podrían haber acortado un poco más. Pero la historia está salpicada de numerosos giros, como en el capítulo 5, que te desvelan que eres un mimeosoma, un ser cibernético controlado a distancia por tu cuerpo real, depositado en el Arca de la Vida (e igual sucede con el resto de personas de la ciudad). No obstante, el giro argumental que se lleva la palma se halla en el último capítulo, donde te sueltan que los cuerpos verdaderos de TODAS las gentes de Nueva los Ángeles, incluido el tuyo, no existen, fueron destruidos con la Tierra, y que en realidad tu mimeosoma es controlado por tu conciencia, digitalizada en el Arca de la Vida, una solución mucho más sencilla que llevar todos los cuerpos reales. Y luego, transferirían dicha conciencia a cuerpos creados con fluidos protoplásmicos. Para mí, la escena cinemática en la que te lo explican es una de las mejores de todo el juego.

Cuando la vi, me quedé con el CULO TORCIDO. Me dije: "¡Hostia puta! ¡Esto es jodidamente impactante!". Doug, uno de los personajes que te acompaña, cuando se entera de tal suceso, dice lo siguiente:











A lo que Elma, otro personaje que también te acompaña, le responde con lo siguiente:








Hmmm... Continuidad de la consciencia... Vaya, eso me recuerda un poco a Platón, cuando exponía la metempsicosis... De hecho, según se puede ver en este artículo, parece ser que el juego trataba muchos más temas filosóficos de los que yo pude presuponer... Eiiiii, espera un segundo...


¡¡UN MOMENTO!! ¡¡PAREN ROTATIVAS!!

¡¡OH DIOS MÍO!! ¡¡ESTE JUEGO ESTÁ HACIENDO QUE NO SOLO REMEMORE CONOCIMIENTOS QUE ADQUIRÍ HACE AÑOS EN FILOSOFÍA, SINO QUE AL INVESTIGAR UN POCO MÁS SOBRE SU MENSAJE, ME ESTÁ OBLIGANDO A QUE BUSQUE UNOS NUEVOS TÉRMINOS QUE NO HABÍA OÍDO HABLAR DE ELLOS, Y ASÍ COMPRENDERLOS!!

En síntesis...

¡¡POR EL AMOR DE OPTIMUS PRIME!!
¡¡¿¿ESTOY APRENDIENDO CON UN VIDEOJUEGO??!!






Coñas aparte, esto es algo normal, pero que sin embargo mucha gente no ve. Un videojuego es una obra de arte, que intenta contar una historia, ya sea la de rescatar a una princesa de un dragón escupe fuego o la del caso que nos ocupa, y como en los libros, cómics y películas, hay juegos que sólo quieren que te evadas y otros que quieren que te emociones, e incluso aprendas algo por el camino. Xenoblade X está en este segundo grupo, o al menos lo veo yo. Pero incluso con todo esto, Xenoblade X tiene una baza oculta que lo hace más atractivo: sus personajes. O al menos, que no están como en muchos juegos, esto es, como simples herramientas, sino que tienen algo que contar, algo con lo que te empatices con ellos. Y ahí entran las misiones de afinidad.

Cuando luchas con tu equipo, a veces un miembro te dice cosas como: "¡Ataca cuerpo a cuerpo!". Si le haces caso, verás que le sale en la cabeza un corazón. También, cuando hablando te dan a elegir varias opciones, según la que escojas le saldrá un corazón al personaje. Cuantos más corazones le salgan, más afinidad tendrá contigo, así hasta rellenarla. También puedes aumentar dicha afinidad con las misiones de conversación, que se basan en encontrar a los personajes en la ciudad y parlar con ellos. Incrementar la afinidad hasta el llegar al máximo no es nada fácil, de hecho, en el caso de un personaje (del que os hablaré a continuación), estuve con él tooooda la historia principal y buena parte de las misiones principales para ello.

Conforme aumentas la afinidad, se desbloquean misiones de afinidad para ese personaje. Se basan en cumplir algunos objetivos típicos, como coger tal objeto, matar a un bicho... etc. Así, parecen poca cosa, pero cuando las cumples, se te muestra una escena cinemática en la que aprendes algo más sobre el personaje, como su historia, sus aspiraciones... Al final, logras empatizar con ellos. Cierto que la mayoría de las veces son personajes que han perdido a algún ser querido, pero no dejan de ser historias trágicas y por las que sientes algo.

Y ahora, hablemos de mi personaje favorito del juego, junto con el protagonista. El que llevé todo el rato.

Bozé Lowes, o como lo llaman sus alumnos, "Sensei".



¿Cómo es Bozé? Bueno, es un francotirador experto, enamorado de la cultura oriental y que odia a los alienígenas con toda su alma, debido a que muchos de sus alumnos han muerto a manos de ellos.
Luego comprende que no todos los alienígenas son malignos, y cambia de opinión (sólo si haces bien la primera misión de afinidad).

¿Por qué es mi personaje favorito de todos los que me acompañan? Bueno, pues porque después de que en una misión dijera una cosa como esta,





y que tras haber perdido a todos sus alumnos me prometiera lo siguiente,






un pensamiento pasó por la cabeza.

"Bozé, tu vas a ser el cuarto miembro de mi grupo , junto con Elma y Lin, para hacer las misiones de la historia principal. Es más, eres mi personaje favorito de todo el juego".

Podría haber elegido a cualquier otro personaje, hay montones para reclutar. No obstante, Bozé me llegó al alma. A otras personas posiblemente no les haya parecido nada del otro mundo, pero para mí, ha sido un gran personaje, con el que he conectado. Y eso es lo importante de una historia, ¿no?. Que tanto lo que cuenta como los personajes que la pueblan te agraden.

También leí muchas quejas sobre el protagonista principal, en las que decían que comparado con el del anterior título, dejaba mucho que desear. Sobre eso quería decir dos cosas:

1. Es un juego de rol, de tomar un papel. Y creo que personalizar al protagonista a tu gusto, creando el avatar ideal, es algo imprescindible para lograr tal objetivo.

2. No sé, pero a mí, el avatar me ha parecido carismático. Por ejemplo, cuando fija el objetivo en enormes enemigos, dice: "Te crees muy grande", o cuando usé una gatling en el Skell se rió como una sádica... Además, tanto ella como los personajes mantienen conversaciones muy divertidas tras acabar las batallas, en el tono de Transformers More Than Meets The Eye.

Pero no sólo entre humanos anda la cosa, sino que además el juego te invita a conocer muchos aspectos de las razas alienígenas que te encuentras, como sus gustos, su cultura, e incluso, cómo se reproducen. Por poner un ejemplo, en una misión, un extraterrestre me propuso boicotear una campaña electoral con la que se elegiría al representante de las razas alienígenas de la ciudad, puesto que el candidato con mayores posibilidades de salir elegido era un patán cuanto menos con aires de un dictador aficionado.



CONCLUSIÓN FINAL

Xenoblade X no es el título por el que me cogí una Wii U, pero para mí es sin duda el más sobresaliente de todos los que tengo. No sólo porque tiene unos preciosos escenarios, sino porque el juego hace todo lo posible por que te involucres en el desarrollo de la ciudad, y conozcas más a los personajes que te encuentras en este planeta, empatizando al máximo posible con ellos. Eso sí, para poder aprovecharlo con detalle, necesitas paciencia, y si como yo, eres un novato en los juegos de rol, quizá la experiencia pueda resultar un poco más aburrida, sobre todo en los primeros compases de la historia. No obstante, yo, que vengo de los juegos de disparos (vamos, los shooter, que como es sabido son juegos generalmente más rápidos y accesibles) me ha parecido un buen título, y mi concepción sobre el género del rol ha cambiado. De hecho, en un futuro, me gustaría probar otros videojuegos de este mismo estilo.




Y,  para rematar... COSAS QUE SE DEBEN HACER SÍ O SÍ EN LA SEGUNDA PARTE

-Finalizar la historia: No lo he dicho antes, pero bueno, más vale tarde que nunca. Xenoblade X acaba dejando claro que va a salir una secuela, así que lo mejor sería que todas las dudas e incógnitas argumentales se resolvieran en esa segunda parte, no convirtamos esto en el cuento de nunca acabar.

-Nuevos personajes para reclutar, con sus misiones de afinidad; y más misiones secundarias con las que conozcas a las razas alienígenas: Eso es de cajón, pero bueno, por si acaso. Ah, y también que se puedan meter más especies de xenomorfos en tu equipo.

-Que puedas explorar el espacio y los fondos oceánicos: Tú imagínatelo. Con el Skell, o con un equipo especial, puedes estar en el espacio o en el fondo del mar, luchando contra los monstruos que te puedas encontrar en esas zonas. Vamos, ya entonces sería la hostia. Y hablando de la exploración, por favor, que no la corten en la siguiente entrega y nos den un juego lineal, vamos, "en pasillo".

-Poner voces en castellano, aparte de las japonesas e inglesas: Por supuesto. Para que os hagáis una idea, si pusieran actores como Jordi Boixaderas para Ga Jiarg o Iván Muelas para L, y de ese calibre para el resto de personajes, me conformo.

-Que Hiroyuki Sawano vuelva a estar como compositor: Y con Mika Kobayashi, por supuesto.

-Personalizar a tu personaje: O poder jugar con el que te hiciste en Xenoblade X.

-Más clases de Skell: Por ejemplo, que tengan tres brazos, como Crimson Typhoon. Y por el amor de Dios, mejorar la dependencia que se tiene de los robots.

-Y por último, QUE SE MEJORE LA TRADUCCIÓN: Con ello me refiero a estos "cambios" que se hicieron.









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